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Yo quiero ser normal

O cómo pensar diferente para brillar

Ya me han dicho que os gustó lo de la marsellesa, en septiembre ;)¡Gracias! Este nudo de hoy no tiene tanta música. Aunque podría tenerla. –Claro que sí, venga Montsita, enróllate. 

¿Te acuerdas, que os conté que a mí me levantó del sofá la marsellesa inesperada? Y terminamos con eso que pensar diferente siempre es una posibilidad, que siempre puedes pensar en algo más… diferente. Algo que levante a tu audiencia del sopor de lo normal. 

Ah, lo normal. Como en esa canción pop brillante de Siesta, ya descatalogada y que no puedo compartirte (pero todas estas otras, sí)

 “Yo quiero ser normal”, dice el estribillo. 

Todos queremos ser, estar o parecer normales. Y eso nos lleva por caminos de homogeneidad, que no son para nada interesantes -a no ser que estés buscando un disfraz de camuflaje. 

No puedes brillar siendo normal, my dear. 

La gente™ quiere parecer normal y a la vez se siente y se sabe ab-so-lu-ta-men-te especial. Todas y cada una de las personas que te rodean ahora mismo; míralas y dime si no.

Cuando nos comunicamos en pos del entente para hacer un buen negocio, eso es algo que no nos puede pasar por alto en ningún momento. 

Parecer normal es algo seguro, ni demasiado alto ni demasiado bajo, ni demasiado feo ni demasiado guapo… Ser, estar o parecer normal. Es una protección.

Pero fíjate, que no te puedes fiar: en Spanish tenemos eso tan triste de ser “del montón”. Nadie quiere ser del montón. Que no te engañen las falsas modestias.

La gente™ busca status y otras hierbas por doquier desde tiempos inmemoriales. No es sentirse tratada como del montón lo que les gusta y lo que aprecian. 

Y tú buscas su YES.

Claro que sí, quieres que te atiendan, que asientan, que sonrían, que tomen notas con tus ideas y que pasen a la acción. Hay un largo camino de microscópicas decisiones en sus cabecitas para llegar hasta ahí y tú tienes mucho que decir al respecto. 

Acuérdate de cantarles la marsellesa y de pensar antes de actuar. Esa es la receta mágica in my humble opinion. Ah, la pérfida persuasión, twin sister de la maja influencia.

Entrénate, nudista, sé un experto muy humano y profesional en descubrirlo:

Qué les motiva de verdad por debajo de esa capa de noooormalidad. 

Ve siempre con las “gafas del cerca” y la guardia bien alta. 

Ayúdales a sentirse más cerca de esa felicidad que buscan y que no es otra cosa que una sillita al sol. Su sillita.

Cavila: ¿Cómo les podrías acercar hoy un centímetro más a esa paz mental y ese confort cálido que te devuelve secretamente la confianza en la humanidad? 

Perhaps hablando de esperanza, ahí sentaditos los dos. Una sillita al lado de la otra, ¿qué tal sentaría?

Y qué gusto estar cerca de ti.

PS: Un regalo 🎶🎶 Te la pongo de nuevo aquí, playlist de 2026

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